CUL DE SAC

Expresión de origen occitano; literalmente “fondo de saco”.
1. Dícese del punto muerto, el callejón o la carretera sin salida.
2. Tubo de un solo orificio.
3. Pensamiento o acción que no conduce a ninguna parte, o situación de difícil resolución.

Puede que un día venga el primer paso. Lo más lejos posible. Samuel Beckett, El Innombrable.

Idea y coreografía: Mattia Russo y Antonio de Rosa en colaboracion con los interpretes.
Dramaturgia Y TEXTOS: Maria Velasco Gonzales

Escenografía : Monica Borromello
Música: varios artistas

Espacio sonoro /compositor: Marco Palazzo

Vestuario: Kor’sia / Carmen Granell
Intérpretes: Agnes Lopez Rio, Antonio de Rosa, Mattia Russo, Giuseppe Dagostino, Mar Aguilò, Alejandro Moya.
Voz femenina: Patricia Rezai
Voz masculina : Agustin Aguilò

Cul-De-Sac es el último proyecto de investigación escénica de la asociación cultural Kor’sia. Liderada por los coreógrafos italianos afincados en España Antonio de Rosa y Mattia Russo; Kor’sia es un espacio de encuentro e intercambio, que fomenta la creación de redes dentro del sector cultural madrileño. La asociación cuenta, en su afán de profesionalizar e integrar diversas visiones en su proyecto, con colaboradores en los ámbitos de la comunicación, la producción, la gestión y la creación cultural. Kor’sia tiene además el apoyo de bailarines de la Compañía Nacional de Danza, actualmente dirigida por José Carlos Martínez, y otros artistas y profesionales procedentes de Castilla y León, Comunidad Valenciana, Baleares, País Vasco, La Rioja, Colombia, etc., que desarrollan su trayectoria en Madrid.

El título de la pieza es orientativo de su universo conceptual: a saber, los límites físicos y mentales que se oponen a los deseos de realización de todo ser humano. La danza asume cierto carácter narrativo y nos presenta una comunidad de seres confinada entre cuatro paredes, obligada a un pacto social, pero, sobre todo, a hallar la libertad en su fuero interno.

La referencia primordial es el universo de Juan Muñoz, artista español fallecido un año después de recibir el Premio Nacional de Artes Plásticas, en el 2001. Podemos decir sin ambages, que Cul-de-Sac “exporta” el imaginario del escultor , imprimiendo vida a sus figuras monocromáticas –gris plomo–, e imbuyendo de movimiento a las tensiones entre individualidad y sociedad que sugieren sus instalaciones.

El cuidado de la plástica, que podría considerarse una de las señas de identidad de Kor’sia, alcanza un cénit en esta obra, donde luz, escenografía y vestuarismo se alían

para recrear una distopía paralela a nuestra realidad, en la que, no obstante, aún hay una ventana abierta a la esperanza. La danza es atravesada por las bellas artes, pero no solo.

Es posible hablar de interdisciplinariedad incluso a partir de la propia dramaturgia que se fundamenta en una valiosa herencia teatral: desde el teatro existencialista a La clase muerta, del Tadeusz Kantor, pasando por Samuel Beckett. El lenguaje del Absurdo es trasladado a la danza: espaldas encorvadas, exactitudes maquinales… La técnica posibilita usos del texto ajenos a los convencionales. Cabe citar proyecciones de intertítulos inspirados en El Innombrable, de Beckett, o audiciones donde, por la práctica del mashup, la voz over se encabalga con un ambiente sonoro. También, en este sentido, los trabajos de Muñoz más desconocidos, relacionados con la creación de carácter auditivo (pongamos por ejemplo el programa de radio realizado con el compositor británico Gavin Bryars) han constituido una fuente de inspiración.

La música, por lo demás, se pone al servicio de la recreación de un abanico de estados de ánimo, clímax y anticlímax, a partir del minimalismo sacro de Arvo Pärt, las partituras de Nino Rota y alguna ruptura más folclorista.

Por esta atractiva mixtión de registros y lenguajes, y sus guiños a la narración y a las artes dramáticas, Cul-de-Sac es una pieza ideal para acercar la danza contemporánea al público general, e irradiar el legado de Juan Muñoz dentro y fuera de España. De ello ha dejado constancia a su paso por Sens (Francia) y por el Teatro Circo de Murcia el pasado 11 de febrero, donde la crítica ha llamado la atención sobre la audacia y la solvencia de la propuesta: “Un soplo de aire fresco, imaginativos, carismáticos y con gran peso. Compactos y sin resquicios”.